Urgencia interna...
- Yais Barroso

- 12 ene
- 2 min de lectura
Actualizado: 2 jun
A veces el apuro no nace del reloj. Se instala antes, por dentro. Y aunque parezca que tiene que ver con hacer las cosas más rápido, muchas veces tiene más relación con seguir, con no detenerse demasiado, con mantener el movimiento.
Hay personas que llegan a todo. Resuelven, cumplen, sostienen, responden. Durante mucho tiempo eso funciona e incluso puede sentirse como una fortaleza. Pero poco a poco el tiempo empieza a llenarse de pendientes, el descanso queda para después y la sensación de estar siempre ocupados se vuelve parte de la normalidad.
Por eso, cuando aparece una pausa, no siempre se vive como alivio. A veces incomoda. No porque no se sepa descansar, sino porque detenerse puede significar encontrarse con algo que venía quedando detrás del movimiento. Como si al bajar el ritmo se hiciera más evidente todo lo que ha venido siendo sostenido.
Entonces el apuro deja de parecer un problema y empieza a confundirse con compromiso, responsabilidad o presencia. Seguir se siente necesario. Y el cuerpo acompaña como puede: se tensa, duerme mal, acumula cansancio y va mostrando señales que muchas veces se intentan resolver con más organización o con una mejor gestión del tiempo.
Sin embargo, no siempre se trata de eso. A veces el problema no es la agenda, sino la necesidad de seguir funcionando aun cuando la energía ya no alcanza. De mantenerse en movimiento para no entrar en contacto con lo que aparece cuando todo se aquieta.
Por eso hay momentos en los que el cansancio deja de sentirse como simple agotamiento. Empieza a hacer preguntas. Empieza a señalar que tal vez no hace falta más orden, sino otra forma de mirar lo que se ha venido sosteniendo y el lugar que el apuro ha ocupado en esa historia.
Y cuando eso ocurre, cuando el cansancio deja de ser solo cansancio y empieza a interrogar, suele abrirse algo diferente. No una respuesta inmediata. Un inicio.
Nos vemos en sesión
Contenido profesional.
No reemplaza un proceso terapéutico personalizado.
Si deseas trabajarlo en un espacio cuidado, puedes iniciar tu proceso desde aquí.



